Cerca de un centenar de vinos participaron en uno de los certámenes vitivinícolas más veteranos de Tenerife
La tradición vitivinícola volvió a ser protagonista en La Orotava con la celebración de la XLII edición del Concurso de Vinos Villa de La Orotava, un certamen de carácter insular que reunió cerca de un centenar de muestras procedentes de bodegas y cosecheros de diferentes puntos de Tenerife. La cita, integrada en el programa de las fiestas patronales del municipio, tuvo como escenario el histórico Liceo de Taoro, reafirmando su papel como uno de los encuentros más emblemáticos del sector vitivinícola de la isla.
La organización estima que participaron alrededor de una treintena de bodegas pertenecientes a distintas denominaciones de origen de Tenerife, además de numerosos cosecheros del municipio orotavense. Los vinos presentados correspondieron exclusivamente a elaboraciones tintas, distribuidas en las categorías de tintos jóvenes o de maceración carbónica, tintos nobles con crianza en barrica y vinos de cosecheros tradicionales de La Orotava.
Un panel de expertos de primer nivel
Las catas preliminares se desarrollaron el 8 de junio, mientras que la fase final tuvo lugar el 11 de junio. El jurado estuvo compuesto por una veintena de profesionales del sector, manteniendo por tercer año consecutivo la paridad entre hombres y mujeres. Entre los catadores figuraron reconocidos enólogos, sumilleres, técnicos y especialistas en análisis sensorial, entre ellos Rafael Armas Benítez, Julián Albertos García, Luis Rumeo, Nuria España, Iban Monreal y Carlos Herrera Cardero, sumiller del restaurante Taller de Seve, distinguido con estrella Michelin.
La organización del concurso corrió a cargo de la Sociedad Liceo de Taoro, con el patrocinio principal del Ayuntamiento de La Orotava y GMR Canarias, mientras que la dirección técnica fue asumida por el enólogo Juan E. de Luis Bravo.
Brumas de Ayosa y Gallo 3 encabezan el palmarés
En la categoría de Tintos Jóvenes o de Maceración Carbónica, el primer premio fue para Brumas de Ayosa, seguido por Pico Cho Marcial y Cumbres de Abona, que completó el podio.
Por su parte, en la categoría de Tintos Nobles, reservada a los vinos con crianza en barrica, el vencedor fue Gallo 3, seguido de Gallo La Excepción y Tajinaste Tinto Volcánico.
En el apartado de Cosecheros Tradicionales de La Orotava, los máximos reconocimientos fueron para Domingo Juan Hernández Martín, David Hernández Pérez y Plácido Fernández González, quienes ocuparon respectivamente la primera, segunda y tercera posición.
Reconocimiento a la variedad Listán Negro
El concurso volvió a conceder los premios especiales destinados a reconocer los mejores vinos elaborados con la variedad Listán Negro, una de las uvas más representativas de la viticultura canaria.
El galardón al Mejor Listán Negro Joven recayó en Cumbres de Abona, mientras que el premio al Mejor Listán Negro con Barrica fue para Tajinaste Tinto Volcánico.
Distinción «Cordón Trenzado» para Ismael Hernández Marrero
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la entrega de la distinción Cordón Trenzado, un reconocimiento que distingue a aquellas personas que han dedicado su vida a la defensa y conservación del singular sistema de conducción de la vid característico del Valle de La Orotava.
En esta edición el homenajeado fue Ismael Hernández Marrero, viticultor que desde principios de la década de los ochenta continúa cultivando viñedos mediante el tradicional sistema de cordón trenzado y participando activamente en la promoción de los vinos de la comarca.
Un concurso con historia
El Concurso de Vinos Villa de La Orotava constituye uno de los antecedentes más importantes de la actual Denominación de Origen Valle de La Orotava. A lo largo de más de cuatro décadas se ha consolidado como un espacio de encuentro entre bodegueros, viticultores y profesionales del sector, contribuyendo a preservar las tradiciones vitivinícolas de la comarca y a fomentar el intercambio de experiencias entre productores de toda la isla.














