La flor de sal de Fuerteventura obtiene también la distinción de Mejor Sal Marina Ecológica, mientras que Salinas de Janubio, en Lanzarote, recibe el reconocimiento a la Mejor Innovación, Imagen y Presentación.
La flor de sal de Salinas del Carmen, en Fuerteventura, ha sido elegida Mejor Sal Marina de Canarias 2026 en el Concurso Oficial de Sal Marina Agrocanarias. Elaborada por Proasur Cultural Management, esta producción suma además la distinción de Mejor Sal Marina Ecológica de Canarias y una gran medalla de oro, repitiendo los tres reconocimientos obtenidos en la edición anterior.
El certamen, organizado por el Gobierno de Canarias a través del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA), en colaboración con el Cabildo de Lanzarote, reconoce la calidad de las sales del archipiélago y contribuye a su promoción y comercialización.
El fallo fue anunciado el 1 de octubre por el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero, y el director del ICCA, Luis Arráez Guadalupe. Las catas se celebraron el pasado 17 de septiembre en el Islote de Fermina, en Arrecife.
Nueve reconocimientos para cuatro islas
Agrocanarias 2026 concedió tres distinciones especiales y seis medallas, distribuidas en tres grandes oros y tres oros. Fuerteventura reunió cuatro reconocimientos; Lanzarote, tres; y La Palma y Gran Canaria, uno cada una.
Además de los premios obtenidos por su flor de sal, Salinas del Carmen recibió una medalla de oro en la categoría de Sal Marina Virgen.
Por su parte, Salinas de Janubio, en Lanzarote, logró la distinción de Mejor Innovación, Imagen y Presentación por su flor de sal, que también obtuvo una gran medalla de oro. Su producción de sal marina virgen fue reconocida igualmente con una gran medalla de oro.
El palmarés se completa con las medallas de oro en la modalidad de flor de sal concedidas a Salinas de Fuencaliente, en La Palma, y Salinas de Bocacangrejo, en Gran Canaria.
Una cata ciega con las seis salinas activas de Canarias
En esta edición participaron doce sales procedentes de las seis salinas actualmente en activo en Canarias: tres de Gran Canaria y una de Fuerteventura, La Palma y Lanzarote.
Las muestras fueron evaluadas mediante cata ciega por un panel de once especialistas en análisis de productos agroalimentarios. El examen sensorial valoró principalmente el aroma, el sabor y la textura, junto con aspectos como el color, la consistencia y la granulometría, es decir, el tamaño de las partículas de sal.
Para el director del ICCA, la participación de todas las salinas activas permite ofrecer una representación amplia de la producción canaria y dar visibilidad a su diversidad. Los premios constituyen, además, una herramienta para diferenciar estas elaboraciones en el mercado.
Hasta la próxima edición del concurso, las empresas galardonadas podrán incorporar a los envases las etiquetas acreditativas de sus reconocimientos. Las producciones premiadas también tendrán presencia en las instalaciones del ICCA y en sus actividades promocionales.
Salinas del Carmen: tradición artesanal en la costa de Antigua
Situadas en la costa del municipio majorero de Antigua, en un espacio declarado Bien de Interés Cultural, las Salinas del Carmen mantienen una forma de producción artesanal vinculada al paisaje y al patrimonio de Fuerteventura.
Su sistema de captación aprovecha el impacto de las olas contra las rocas. El agua y la espuma marina llegan al saltadero y, posteriormente, se conducen hacia los cocederos, donde comienza su concentración. En este recorrido intervienen la marea, el viento y la gravedad.
Cuando se alcanzan las condiciones adecuadas, el maestro salinero canaliza el agua hacia los tajos. La acción del sol favorece la evaporación y la cristalización de la sal, que se recolecta a mano.
La flor de sal premiada se distingue por su color blanco brillante y su sabor suave, sin amargor ni sensación de sequedad en el paladar, según la descripción facilitada por la organización. Su elaboración conserva las técnicas tradicionales y permite obtener un producto sin aditivos.
Un patrimonio que también genera actividad económica
Durante la presentación de los resultados, Narvay Quintero destacó que las medallas concedidas reflejan la calidad de las sales canarias y el trabajo de quienes mantienen esta actividad.
Según los datos expuestos en el acto, las islas producen actualmente alrededor de 2.700 toneladas de sal marina, mediante técnicas artesanales transmitidas de generación en generación.
A la producción se suman iniciativas relacionadas con la gastronomía, el turismo y la divulgación, que favorecen la venta directa y generan ingresos complementarios. Estas propuestas también permiten acercar a residentes y visitantes el valor de las salinas como espacios productivos, culturales y paisajísticos.
Los resultados de Agrocanarias 2026 refuerzan así el reconocimiento de un producto ligado a la identidad de las islas y al oficio de quienes transforman el agua del Atlántico en sal.


















