El certamen de la Fundación Alhóndiga entra en su fase decisiva con representación de diez denominaciones de origen
El 39º Concurso Regional de Vinos Embotellados de Canarias inicia su fase clave con las sesiones de cata que se celebrarán los días 27 y 28 de abril en el Hotel Rural Finca Salamanca, en Güímar. La cita, organizada por la Fundación Canaria Alhóndiga, vuelve a posicionarse como uno de los principales escaparates del vino canario.
Un total de 123 vinos competirán en esta edición, siendo sometidos al análisis de un comité formado por 16 especialistas en cata, que determinarán cuáles son las referencias más destacadas del Archipiélago.
Arranque con presencia institucional
La inauguración oficial contará con la participación de la presidenta de la Fundación Canaria Alhóndiga y alcaldesa de Tacoronte, Sandra Izquierdo, junto a la alcaldesa de Güímar, Carmen Luisa Castro, y el presidente del Consejo Regulador de la D.O. Valle de Güímar, Antonio Pedro Gómez.
Evaluación técnica para seleccionar a los mejores vinos
Durante dos jornadas intensivas, el panel de expertos llevará a cabo el proceso de cata a ciegas, evaluando aspectos como aroma, equilibrio y tipicidad. De esta fase saldrán los vinos mejor puntuados, que se disputarán los galardones en la final.
La ceremonia de entrega de premios se celebrará el 9 de mayo en La Alhóndiga de Tacoronte, uno de los espacios más emblemáticos del sector en Canarias.
Participación destacada de las principales DO
El concurso cuenta con la presencia de diez denominaciones de origen, con especial peso de:
- Tacoronte-Acentejo, que lidera la participación con 27 vinos
- DOP Islas Canarias, con 23 muestras
- Valle de Güímar, anfitriona, con 17 referencias
En cuanto a estilos, predominan los blancos secos (42 muestras), seguidos de tintos (35) y vinos semidulces (19).
Casi cuatro décadas impulsando el vino canario
Los Premios Alhóndiga se han consolidado como un reconocimiento clave para el sector, destacando el trabajo de viticultores y bodegas de las islas. A las puertas de su 40 aniversario, el certamen mantiene su papel como impulsor de la calidad y visibilidad del vino canario.
Más allá de la competición, el concurso actúa como plataforma para proyectar la identidad vitivinícola de Canarias, reforzando su prestigio tanto dentro como fuera del Archipiélago.
Un escaparate de la diversidad enológica de las islas
La cita en Güímar permitirá, una vez más, tomar el pulso a la evolución del sector, donde conviven tradición y nuevas tendencias. Desde vinos volcánicos hasta elaboraciones innovadoras, el concurso refleja la riqueza de un territorio único.
El resultado final no solo premiará a los mejores vinos, sino que volverá a poner en valor el potencial de Canarias como región vitivinícola de referencia.














