La bodega majorera recibe el Premio de Turismo Islas Canarias a la Excelencia Turística, un reconocimiento a un proyecto que ha sabido vincular viticultura, paisaje volcánico, sostenibilidad, cultura local y experiencias para el visitante.
El vino de Fuerteventura suma un nuevo reconocimiento, esta vez procedente directamente del ámbito turístico. Bodega Conatvs ha sido distinguida con el Premio de Turismo Islas Canarias 2026 a la Excelencia Turística, un galardón con el que el Gobierno de Canarias reconoce iniciativas que contribuyen a mejorar y diversificar la oferta turística del Archipiélago.
La concesión fue publicada oficialmente en el Boletín Oficial de Canarias el 14 de septiembre de 2026 y sitúa a la bodega majorera como ejemplo de cómo el sector primario puede integrarse en la actividad turística mediante una propuesta vinculada al territorio, el paisaje y la cultura del vino.
El reconocimiento resulta especialmente significativo para una isla como Fuerteventura, donde la viticultura se desarrolla en unas condiciones climáticas y paisajísticas muy particulares y donde el vino representa una producción minoritaria frente a otras islas del Archipiélago.
Resolución oficial de los Premios de Turismo Islas Canarias 2026 — Gobierno de Canarias
Mucho más que elaborar vino en Fuerteventura
Conatvs ha desarrollado un proyecto en el que el vino se convierte en una forma de acercarse a Fuerteventura desde una perspectiva diferente a la tradicionalmente asociada a la isla.
La bodega trabaja en un territorio condicionado por la escasez de precipitaciones, el viento, la fuerte insolación y los suelos volcánicos, factores que determinan tanto el cultivo como la personalidad del paisaje agrario majorero.
Precisamente esa dificultad constituye uno de los principales elementos diferenciadores de la propuesta. Mantener viñedos en Fuerteventura significa conservar actividad agrícola, paisaje y conocimiento, pero también ofrecer al visitante la posibilidad de descubrir una realidad de la isla que muchas veces permanece alejada de los grandes circuitos turísticos.
El jurado de los Premios de Turismo Islas Canarias ha valorado el trabajo desarrollado por la bodega y su capacidad para combinar la elaboración de vinos con una experiencia turística relacionada con la viticultura, la sostenibilidad y la cultura local.
El viñedo como recurso turístico
El reconocimiento a Conatvs también pone sobre la mesa una cuestión cada vez más importante para Canarias: el potencial del enoturismo como herramienta para diversificar la oferta turística.
Visitar una bodega no consiste únicamente en probar sus vinos. Cuando la experiencia está bien construida permite conocer cómo se cultiva la vid, interpretar el paisaje, descubrir variedades, entender las condiciones climáticas de una determinada zona y acercarse a las personas que mantienen vivo el territorio.
En Fuerteventura esa experiencia adquiere unas características especialmente singulares.
La imagen de un viñedo desarrollándose en un paisaje árido y volcánico ayuda a comprender inmediatamente las dificultades que afrontan los viticultores y, al mismo tiempo, aporta un relato diferenciador que difícilmente puede reproducirse en otros destinos vitivinícolas.
El vino se convierte así en una puerta de entrada a otra Fuerteventura.
Vino, paisaje y sostenibilidad
Uno de los aspectos que explican el creciente interés por el enoturismo es precisamente su capacidad para conectar diferentes actividades económicas.
El visitante que llega atraído por una bodega puede posteriormente consumir producto local, comer en restaurantes de la zona, alojarse en establecimientos rurales, adquirir elaboraciones agroalimentarias o visitar otros espacios relacionados con el patrimonio y el paisaje.
De esta manera, el valor generado por el vino puede extenderse mucho más allá de la propia botella.
En el caso de Conatvs, el reconocimiento del Gobierno de Canarias pone en valor precisamente esa relación entre actividad vitivinícola, conservación del territorio y experiencia turística.
La agricultura deja entonces de contemplarse exclusivamente como una actividad productiva para convertirse también en patrimonio y recurso cultural.
Una viticultura con identidad majorera
Canarias posee uno de los patrimonios vitivinícolas más singulares de Europa, pero dentro del propio Archipiélago existen realidades enormemente diferentes.
Fuerteventura representa una de ellas.
Las condiciones de la isla obligan a desarrollar una viticultura adaptada a un medio especialmente exigente. Esa circunstancia, que desde el punto de vista agrícola supone una dificultad, puede convertirse desde el punto de vista enoturístico en uno de sus principales valores.
El viajero interesado en el vino busca cada vez más algo que no pueda encontrar en cualquier otro lugar: paisajes, variedades, técnicas de cultivo, historias y personas vinculadas a un territorio concreto.
Y ahí Fuerteventura dispone de argumentos propios.
La existencia de proyectos vitivinícolas como Conatvs permite incorporar el vino al relato gastronómico de una isla conocida internacionalmente por otros productos emblemáticos, especialmente sus quesos, y ampliar así la imagen agroalimentaria del territorio.
El sector primario también construye destino
El Premio de Turismo Islas Canarias concedido a Bodega Conatvs trasciende, por tanto, el reconocimiento individual a una empresa.
Supone también una reivindicación del papel que pueden desempeñar agricultores, viticultores, bodegas y productores agroalimentarios en la construcción de un destino turístico.
Canarias recibe millones de visitantes cada año y una parte creciente de ellos busca experiencias relacionadas con gastronomía, producto local, paisaje y cultura.
El vino reúne todos esos elementos.
Detrás de una botella existe agricultura, territorio, variedades de uva, climatología, conocimiento, tradición y personas. Cuando todos esos elementos se explican al visitante, la degustación deja de ser el objetivo final para convertirse en una forma de interpretar el lugar que está visitando.
Un reconocimiento para el vino de Fuerteventura
Que una bodega majorera reciba el Premio de Turismo Islas Canarias a la Excelencia Turística supone también una oportunidad para aumentar la visibilidad del vino elaborado en Fuerteventura.
En una comunidad con islas de larga tradición vitivinícola y numerosas denominaciones de origen, producir vino desde un territorio como el majorero constituye en sí mismo un elemento diferenciador.
Conatvs ha conseguido transformar esas particularidades en parte de su identidad y trasladarlas al visitante.
El galardón reconoce ese camino y refuerza una idea que está ganando peso en todo el Archipiélago: el futuro del turismo gastronómico canario pasa también por mirar hacia el campo, los viñedos, las bodegas y quienes mantienen vivo el paisaje agrícola de las islas.
En Fuerteventura, Bodega Conatvs demuestra que incluso en uno de los territorios más áridos de Canarias, una viña puede convertirse en una magnífica forma de contar una isla.














