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Gran Canaria lleva a Roma sus vinos como embajadores del territorio

Gran Canaria quiere que sus vinos sean algo más que un producto que se degusta. Quiere que funcionen como una invitación a descubrir la isla.

Con esa filosofía, Turismo de Gran Canaria participó los días 11 y 12 de septiembre en Vinòforum 2026, celebrado en Roma, llevando hasta el mercado italiano una propuesta en la que vino, queso, paisaje, gastronomía y territorio formaron parte de un mismo relato turístico.

La presencia grancanaria se integró en el Espacio España, organizado por Turespaña y la Oficina Española de Turismo en Roma. Allí se desarrollaron diez catas de vinos y quesos de Gran Canaria, conducidas junto a la sumiller grancanaria Alba Bernal.

Pero el objetivo iba bastante más allá de servir una copa.

Del vino al paisaje

Las degustaciones permitieron explicar a los asistentes qué existe detrás de los vinos de Gran Canaria: altitudes, microclimas, variedades, productores y paisajes, además de las posibilidades que tiene el viajero de conocer ese patrimonio cuando visita la isla.

Es precisamente ahí donde reside uno de los aspectos más interesantes de la iniciativa.

Una botella puede convertirse en la primera aproximación a un territorio. Al explicar dónde nace un vino, inevitablemente se habla de suelo, clima, viñedo, agricultores, bodegas y formas de vida. Y cuando ese relato se traslada al turismo, aparecen las visitas a bodegas, los restaurantes, los alojamientos rurales, los productos agroalimentarios y los recorridos por el interior de la isla.

Gran Canaria utilizó así el vino en Roma como embajador de su territorio.

Diez catas de vinos y quesos canarios

La combinación elegida tampoco fue casual. Junto a los vinos estuvieron presentes los quesos, permitiendo ampliar el discurso hacia el conjunto de la gastronomía y de las producciones locales.

Durante las degustaciones, las preguntas del público permitieron pasar del producto a la isla y explicar una realidad de Gran Canaria todavía poco conocida por una parte del mercado italiano.

El escenario resultaba especialmente apropiado para hacerlo.

Vinòforum celebró su 23.ª edición del 7 al 13 de septiembre en Villa Borghese, Roma, reuniendo más de 800 bodegas y empresas y unas 3.200 referencias de vino, además de restauración, encuentros con productores y actividades gastronómicas. Turismo de Roma lo considera uno de los principales acontecimientos dedicados al vino y la gastronomía de la capital italiana y del centro-sur del país.

Gran Canaria dentro del mapa enoturístico español

La participación tuvo además otro componente importante: situar a Gran Canaria junto a algunos de los grandes territorios vitivinícolas españoles.

El Espacio España de Vinòforum contó con propuestas de Madrid, Andalucía, Aragón, Cataluña y Gran Canaria, desarrollando durante la semana más de 40 catas, además de degustaciones, presentaciones y maridajes.

La presencia de la isla permitió recordar también la existencia de la Ruta del Vino de Gran Canaria, integrada desde 2021 en el Club de Producto Rutas del Vino de España de ACEVIN y, según la información difundida en el mercado italiano, la única ruta certificada de esta red situada fuera de la Península Ibérica.

Esto permite presentar la actividad vitivinícola de la isla no como una suma de establecimientos independientes, sino como una experiencia turística organizada alrededor de bodegas, restauración, alojamientos, actividades y servicios.

Llevar al visitante hacia el interior de la isla

El enoturismo puede desempeñar además una función estratégica para Gran Canaria: distribuir mejor los flujos turísticos por el territorio.

Una visita a un viñedo o una bodega lleva al viajero hacia zonas rurales que habitualmente quedan fuera de los principales circuitos turísticos. Allí puede consumir en restaurantes, alojarse, comprar productos locales o participar en otras actividades.

El medio profesional italiano TTG Italia destacó precisamente esta vertiente de la estrategia grancanaria: utilizar el enoturismo para generar nuevas oportunidades de visita y gasto en las zonas rurales y reforzar la relación entre turismo, agricultura y producciones locales.

Además, la propuesta puede combinarse con otros segmentos turísticos como gastronomía, senderismo, cicloturismo y turismo rural.

El resultado es una imagen de Gran Canaria considerablemente más amplia que la tradicional asociación internacional de la isla con el sol y la playa.

Una copa que explica una isla

Hay una idea particularmente interesante detrás de la participación en Vinòforum.

Cada vino contiene información sobre el lugar en el que ha nacido.

Una variedad determinada, la altura de un viñedo, su orientación, las temperaturas, el suelo o las decisiones adoptadas por el viticultor terminan expresándose, de una u otra manera, en la copa.

Durante la acción promocional, Alba Bernal resumió esta filosofía señalando que detrás de cada vino existe una manera de interpretar y conservar un paisaje.

Y esa afirmación encaja especialmente bien con Gran Canaria.

La diversidad de altitudes, orientaciones y microclimas permite encontrar realidades agrícolas muy diferentes dentro de un territorio relativamente reducido. Mostrar sus vinos significa, por tanto, mostrar también esa diversidad.

El vino como herramienta de promoción internacional

La participación en Roma forma parte de una estrategia más amplia.

Turespaña está utilizando el turismo enogastronómico como segmento de alto valor añadido, capaz de diversificar la oferta turística, poner en valor el patrimonio cultural, gastronómico y paisajístico y generar actividad durante todo el año. Italia, además, está considerada un mercado de especial interés para este tipo de turismo.

Para Gran Canaria, la oportunidad es evidente.

No se trata únicamente de conseguir que un consumidor italiano conozca un determinado vino de la isla. El objetivo final es que esa copa despierte curiosidad por conocer el viñedo donde nació, la bodega que lo elaboró, las personas que están detrás y el paisaje que lo rodea.

En ese sentido, Vinòforum funciona como escaparate, pero también como puerta de entrada.

Del producto al destino

La experiencia de Roma demuestra cómo el sector primario puede participar directamente en la promoción turística internacional.

El vino deja de ser únicamente una mercancía para convertirse en contenido turístico. El queso deja de ser solamente un alimento y pasa a explicar ganadería, tradición y paisaje. Y las bodegas y productores dejan de estar situados al margen de la actividad turística para convertirse en parte de la experiencia del visitante.

Esa conexión puede ser especialmente valiosa para los territorios rurales.

Frente a un modelo concentrado fundamentalmente en determinadas zonas turísticas, el enoturismo ofrece la posibilidad de repartir actividad económica, favorecer el consumo de productos de proximidad y proporcionar razones para descubrir otros lugares de la isla.

Gran Canaria se sirve en una copa

La participación de Gran Canaria en Vinòforum 2026 deja, por tanto, una lectura que trasciende las diez catas realizadas en Roma.

La isla está utilizando sus vinos para contar internacionalmente quién es, cómo es su territorio y qué puede encontrar el viajero cuando abandona los circuitos turísticos más convencionales.

Viñedos, bodegas, queserías, restaurantes, productores, alojamientos rurales y paisajes pueden formar parte de una misma experiencia.

Y quizás ahí se encuentre una de las mayores fortalezas del enoturismo: antes incluso de viajar, un territorio puede empezar a conocerse a través de una copa.

En Roma, Gran Canaria ha utilizado precisamente esa copa para invitar a descubrir la isla.

Información oficial de Turismo de Gran Canaria sobre Vinòforum 2026

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